Un respiro por fin…

Tomo un respiro… en este difícil año… descanso y siento el oxígeno fresco por mis buenos pulmones.

.

Cuando las nubes oculten el sol
y el camino derrote a tus pies
si el viento en la cara quema tu piel
recuerda siempre que te esperaré.

Cuando el fragor de la lucha escucheis
o si ves al amigo caer
si la sangre en su pecho te duele también
recuerda siempre que te esperaré.

El agua de lluvia mi amor te traera
y en la brisa mi voz sentiras
y al final de la guerra si vuelves seré
tu esposa o tu viuda por que te espere.

Cuando las nubes oculten el sol.

Imágenes de La Puebla de Alfindén

” Lo importante es cómo veo yo la vida con mis ojos… Porque la belleza existe en cualquier lugar del mundo… “

Aquí te dejo noventa y cuatro imágenes propias de La Puebla de Alfindén, puedes copiarlas y quedartelas si lo deseas. Os las regalo con todo el cariño y amor a la vida que tengo. Lo único que te rogaría es que no las utilices para asuntos comerciales.

Puedes hacer clic para ampliarlas.

  

923666_254878691380586_756483328_n

+923700_264566983729197_1010558124_n 928598_496007157211774_564992394_n 1173237_527277384014164_915624605_n 1389580_1469825759997382_1754993225_n 1515557_1398884933691394_1320685538_n 1739375_1565361280362179_576233598_n 1739963_1611519875773698_1040785513_n 10005579_860338764017102_959801704_n 10249251_122269931445628_1411119995_n 10254116_471617233007751_2132794303_n 10268914_415442198607423_1673182884_n 10375646_693549590749836_1431743675_n 10401605_960104367343875_575088480_n 10424560_689277801198340_1055597818_n 10549733_851547278231719_1004101592_n 10561070_1524581057761124_1501582460_n 10607958_508342682637178_1457384628_n 10616891_730853737003665_223446654_n 10691627_588302894625616_1711292011_n 10747923_1494590394155511_204872909_n 10748160_678921498893451_740880422_n 10748387_655308204581788_200707903_n 10755709_606121826182976_28136344_n 10755729_1521171091460095_1147055731_n 10755790_567070516726816_1123473101_n 10788026_793127347416452_681355712_n 10802721_362035170635364_1536634346_n 10808558_972661209414866_1849498091_n 10808780_308032729397611_1938260601_n 10809663_879484112083886_1317434389_n 10809703_1506928169589741_1523600870_n 10831907_1583115938588865_758361383_n 10832002_752067011536896_269208654_n 10832074_1510292512567777_145493076_n 10838345_359257010913097_1148036749_n 10848124_1610269095867678_204430736_n 10848214_397940780360573_629933456_n 10864795_688371331277854_291972258_n 10864814_1553054448265025_556262763_n 10865014_314439058757047_50406147_n 10865108_434239176748663_175125466_n 10946229_702758453154865_1146695742_n 10948710_823406594415492_442498448_n 10979652_545717335571465_1783627548_n 10986365_1385656941760040_769488036_n 11024351_942219512469205_292822989_n 11049133_931850280199076_1634534030_n 11055573_1422648101370736_137426194_n 11111491_982224565122156_1331897932_n 11116604_994431070581707_1090376652_n 11117167_418650748296964_1642669883_n 11142226_404302653106308_168077465_n 11189471_1395246077466529_319338947_n 11189644_922007134486096_1299931114_n 11208013_930728146994420_2141656470_n 11247131_1448680942102899_57760862_n 11247635_1479931872300562_733074224_n 11247926_1117271238288565_1977035485_n 11251300_842283975824678_1480148880_n 11251970_446772852150872_866162547_n 11259680_1661432637421358_1109581163_n 11269619_1469253256718545_313442457_n 11325632_645440062259264_727443005_n 11325690_1602489433357111_701597973_n 11325957_430216493831154_1150592028_n 11326400_476474965852849_1890170856_n 11326949_1616486228622656_187996803_n 11327185_369559023243455_1386690732_n 11333435_1495772804048110_2127293963_n 11349194_116649708685643_1797086440_n 11356666_695763307235387_1234418040_n 11371159_442122852579647_769886593_n 11372264_711818968963865_1487632544_n 11374153_851865001516869_507417654_n 11375407_1099132800115510_1113258005_n 11375748_1635630776677680_821906456_n 11375827_943699722360709_301422403_n 11376623_947282495294818_316032825_n 11378959_431901373677998_367647750_n 11379343_870872482982761_1240674984_n 11380194_1657288597836258_2010296728_n 11380959_1598504947094362_1588598939_n 11381359_1638643329737261_1281977874_n 11382943_851841851567645_1535016932_n 11419041_775198939267503_1318409876_n 11420819_1444263082564967_1247845286_n 11427338_725199827625078_1775696768_n 11428636_1040330319312923_683310086_n 11429784_779944832102855_315716652_n 11850335_436283896578400_992807090_n 11934696_540121159474481_1076665648_n 11950629_1030167723690881_1661575814_n

Lo que sabe a gloria

11142226_404302653106308_168077465_n

He recobrado casi toda la energía en mi cuerpo, botas nuevas y agilidad. Ayer me retiraron el VAC, la máquina que absorbía mi herida y cerraba la gran profundidad de la misma en la pared abdominal. Tan sólo unos apósitos que hay que mimar cada tres días. La herida abierta, sigue teniendo aspecto sonrosado, pero sin infección. El próximo martes cerraran, si se aproximan, los bordes, todavía separados… El temor no ha desaparecido en mí, pero el asunto es puramente externo. Sin bajar la guardia, eso sí.

Sol en las frías mañanas, calor bajo las mantas por la noche. La calidad del sueño es estupenda, agilidad en cada movimiento, todo parece que pinta bien…

Sin embargo la prudencia me frena… Sigo con baja médica.

Por las mañanas tomo el protector de estómago, el hierro que evita que la pequeña anemia vaya a mayores. Y las vitaminas “multicentrum”.

Todo esto son los “daños colaterales” de una cirugía de tal magnitud, a cambio dejé unos problemas mucho más graves de salud…

Sabe a gloria sentirse mejor… Aunque ya no vuelva a ser la misma persona que antes de esta tormenta, que no sé con certeza si ha pasado o continuará.

Lo que sí es seguro, que de eso se trataba esa tormenta.

 

P.D.

Mi bici…

Esencia de mi vida

  

Conversación entre mi hija de ocho años y yo… Después de contarle un cuento en la cama, a punto de despedirnos hasta el día siguiente:

“Papá sé que has tenido mucha suerte, que has estado, muy enfermo, al borde de la muerte… He llorado por ti todas las noches echándote de menos, recordando tus cuentos… No sabes cuánto me alegro que estés de nuevo conmigo juntos, aquí en la camita.

Papi, tú te salvaste porque fuiste positivo, aunque decías que estabas triste, en el fondo, y en algún lugar tú eras positivo y sabías que te ibas a curar… 

No sabes cuánto te quiero… Buenas noches papito. 

Hasta mañana”

El Pájaro Enjaulado

Había una vez un mercader que tenía enjaulado un pájaro originario de la India. Como, a pesar de mantenerlo cautivo, sentía aprecio por él, le dijo:
– Partiré de viaje a tu tierra natal. ¿Quieres que te traiga algo de allí?
– Ya que no estás dispuesto a darme la libertad, visita la jungla en que nací y anuncia a mis hermanos que me tienes cautivo- respondió el pájaro.
El mercader así lo hizo y, apenas les hubo dado la noticia, un pájaro silvestre semejante al que retenía en la jaula cayó al suelo y quedó inmóvil. El comerciante pensó que debía ser un pariente de su ave y se sintió triste por haber sido la causa de su muerte.
De regreso al hogar, el pájaro le preguntó si traía buenas nuevas de la India.
– Me temo que no, respondió el mercader. Uno de tus parientes sufrió un colapso y cayó a mis pies cuando mencioné tu cautiverio.
Apenas hubo dicho estas palabras, el ave tambaleó y se desplomó en el fondo de la jaula. La noticia de la muerte de su pariente también lo ha afectado, pensó el mercader. Y, entristecido, recogió al pájaro y lo depositó con cuidado en el alféizar de la ventana.

 De inmediato, el ave revivió y voló al árbol más cercano.
–  Lo que creías una tragedia era un mensaje que me enviaba mi hermano,  dijo el pájaro. Él me indicó la manera de escapar de ti.

Y se alejó volando, libre al fin.

 Cuento popular hindú