Para la gente con malos modales…

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Hoy Susy mi esposa, se encontró con una persona mal educada en el colegio de mis hijas al ir a recoger las notas de este curso…

Al pasar junto a esta persona le saludó:

-“Buenos días”

El silencio fué la respuesta.

Estando en familia y con buena armonía en la comida, se comentó la anterior escena…

Mi respuesta a Susy fué:

-¿Que esperas de gente sin sustancia ni educación?

-¿Todavía esperas algo de esta plaga? y lo que es peor todavía:

-¿ Que educación esperas que este tipo de gente borrega da a sus hijos, que no paran de tropezar por no haber recibido lo esencial para la vida ?

Este siguiente relato viene a decirnos que el nefasto comportamiento en esta clase de personas muy abundantes, NO debe influir en nuestra manera de ser jamás, y que por consiguiente nuestros valores humanos deben seguir intactos.

 

“Cuenta el periodista Sidney Harris que un día acompañó a un amigo a buscar el
periódico a su quiosco habitual. Su amigo saludó amablemente al quiosquero, le pidió el periódico.

El quiosquero se lo dio de mala manera, gruñendo. Su amigo, no
obstante, le dio las gracias y le deseó un buen fin de semana. Al marchar, Sidney le
dijo a su amigo:
– Dime una cosa..¿este quiosquero es siempre tan mal educado?
– Sí – respondió su amigo – suele comportarse habitualmente así.
– Entonces ¿Por qué eres tan amable con una persona así?
– Muy sencillo, porqué no quiero que sea él quien decida como me debo
comportar yo.”

El viejo Cacique

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” El viejo cacique de la tribu, que estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida, les dijo:

– Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí, una pelea entre dos lobos.

Uno de los lobos es maldad, temor, ira, celos, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, mentira, orgullo, egolatría, competitividad y superioridad.

El otro es bondad, valor, alegría, paz, esperanza, serenidad, humildad, dulzura, generosidad, ternura, benevolencia, amistad, empatía, verdad, compasión y amor.

Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres humanos de la Tierra.

Los niños quedaron en silencio por un minuto y después uno de ellos preguntó a su abuelo:

– ¿Y cuál de los dos lobos crees que ganará?

El viejo cacique respondió simplemente:

– Ganará el lobo que alimente ”

 

EL EQUILIBRIO EMOCIONAL M. Mercè Conangla i Jaume Soler

El hombre de los mil cuentos

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  “Cada noche el papá debía de contar un cuento a su pequeña… Era el rato que la niña esperaba al terminar el día, una toma de contacto especial entre ellos. Al principio los cuentos fueron los populares, los que todos conocemos de nuestra infancia, pero la tarea fué complicándose cada día… Se acababa el repertorio, y había que cambiar de cuentos… En las búsquedas en internet “Cuentos cortos para niños”, aunque salían muchos… No tenían la suficiente chispa de brillantez, sobre todo al final. Hasta que por fin, al papá se le ocurrió la gran idea de crear unos personajes comunes para cada noche y con diferentes historias que iban surgiendo de la jornada vivida cada día adaptadas a la edad de su hija… así jamás existiría una noche sin cuento… Cada noche el cuento tendría un valor humano personal, una reflexión para la criatura. Hubo noches que la niña pedía otro cuento con un final menos real. Su papá le pidió colaborar y así establecieron un vínculo personal y un refuerzo emocional insustituible por nada parecido. En un año el contenido sería de más de 500 cuentos, 500 mensajes y con los mismos personajes, a veces invitaban a uno nuevo dándole colorido e imaginación colaborativa. Como aperitivo y preámbulo inicial dieron vida a un perrito de peluche, donde el papá puso la voz y la vida en movimiento, cual guiñol encantado… Después el cuento. Papá con cada cuento pudo llenar páginas escritas como este blog… Sin embargo la prioridad absoluta era su hija… Su mayor y mas preciado tesoro.

El hombre de los mil cuentos, existe… Tiene nombre y apellidos.

Soy yo “

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SÉ TU MISMO

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Había una vez un hermoso jardín con manzanos, naranjos y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.Todo era alegría, pero uno de sus habitantes no era feliz: era un árbol que se sentía profundamente triste pues no sabía quién era.
El manzano le decía:
–Lo que te falta es concentración, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas, es muy fácil.
El rosal le decía:

–No escuches al manzano. Es más sencillo tener rosas y, además, son más bonitas y olorosas que las manzanas.
El árbol intentaba concentrarse y hacer todo lo que le sugerían, pero no lograba ser como los demás querían, y por ello se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín un búho, la más sabia de las aves, y, al ver la desesperación del árbol, exclamó:
–No te preocupes, tu problema no es tan grave. No dediques tu vida, tu esfuerzo ni tu energía a ser como los demás quieren. Sé tu mismo, conócete y aprende a escuchar tu voz interior.

Y dicho esto, el búho desapareció.
–¿Mi voz interior? ¿Ser yo mismo? ¿Conocerme?, pensaba el árbol.

Pero el comentario del búho anidó en su corazón. Y el árbol empezó a dejar de prestar oídos a los comentarios de las otras plantas. Aprendió a estar en silencio, gozando de los rayos del sol y de las refrescantes gotas de lluvia. Aprendió a disfrutar del canto de los pájaros que anidaban en sus ramas, a dejarse acariciar por el viento que silbaba entre sus hojas. Y, cuando menos lo esperaba, un día comprendió. Su corazón se abrió y su voz interior le habló:

–Jamás darás manzanas, tú no eres un manzano; ni florecerás en primavera, tú no eres un rosal. Eres un roble, tu destino es crecer grande y majestuoso, albergar a las aves, dar sombra a los viajeros y belleza al paisaje.
Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo. Pronto fue admirado y respetado por todos, pero lo más importante es que aprendió a respetarse y a valorarse a sí mismo.

 

Extraído del libro “Aplícate el cuento”, de Jaume Soler y Mercè Conangla (Amat)