Caridad… (Cuento extraído de la red)

Vuelvo caminando hacia mi hogar. En el suelo, dormido y borracho, con su cabeza apoyada en un escalón, a modo de almohada, me encuentro un vagabundo. inclino mi cabeza y la ladeo varias veces…

Recuerdo las charlas que me dieron durante toda mi vida sobre la caridad. Y continúo caminando… Me paro.Pienso “nosequé”, y regreso a la escena. Vuelvo a mirar y remirar a aquel desgraciado. Acuden a mi mente recuerdos sobre la caridad…pero yo niego y reniego de esa virtud.


No me gusta la caridad.
No puedo dar caridad
No sé como se hace
Nadie me enseñó …

Me acerqué lentamente a aquel vagabundo y me incliné a mirarlo de nuevo… Lo estuve mirando largo rato … y aunque me dió pena, no sentí necesidad de darle caridad, no sentí necesidad de ayudarlo. No sabía como hacerlo. Repito: Nadie me enseñó la caridad. Nunca. Que odiosa palabra en mi mente.
Había bebido un poco, pero aún así recordé mis tiempos de escuela… Caridad… ¡Que virtud tan terrible..! Volví a mirar a aquel vagabundo, desdichado, abandonado, solo. Y estuve mirándolo largo rato, pero la Caridad no acudió a nosotros… Me fui de allí. “No puedo hacer nada” -pensé- “No puedo darle Caridad” camine unos metros, y noté varios pequeños golpes en mi cabeza…


¡toc!
¡toc!
¡toc!

¡Vaya! Comenzaba a llover …

Una situación mala para aquel vagabundo tirado en medio de la calle. Esperé un rato, y la Caridad no apareció. Me quedé meditando un rato, y recordé algo. Recordé porque la Caridad nunca me había gustado. Recordé que la caridad implica ser superior al que se ayuda. Recordé que la caridad consiste en dar lo que te sobra… Recordé, recordé y recordé… Y me acordé de que lo que de verdad sirve en el día a día es la Compasión y la Empatía…

Mientras que ser caritativo implica ser superior al otro, muchas veces para limpiarnos la conciencia,la Compasión es dar sin tener,y la Empatia es ponerse en el lugar de los demás. Eso me gustó… Y volví… ( llovía más fuerte) y con mis pocas fuerzas levanté a aquel pobre vagabundo y (casi ) lo arrastré hasta los bajos del puente que es mi hogar hoy en dia. Lo tumbé en el lugar más seco y resguardado,dejé a su lado la mitad de mi último trozo de pan. Y lo cubrí con la única manta limpia que me quedaba …

Escrito por Marcos Corujo Marcos 

Sencillo y gran cuento





Nan-in, un maestro Japonés de la era Meiji (1868-1912), recibió la visita de un profesor de universidad que querría informarse sobre el Zen.


Nan-in le sirvió té. Lleno la taza de su visita hasta el borde, y siguió virtiendo mas té. El profesor observó como el té llenaba la taza y se derramaba sobre la mesa hasta que no puedo aguantarse mas:


– ¡Esta rebosando! ¡No cabe nada más!
– Al igual que esta taza, – dijo Nan-in – usted esta lleno de sus propias opiniones e ideas.
– ¿Como le voy a enseñar Zen si no vacia primero su taza?


Visto Aquí

Lucía

“ Bien, siempre olvido decirte lo que realmente importa, siempre me quedo sin palabras cuando hablo contigo, son tantas cosas las que quiero compartir que me asalta esta especie de inseguridad en mis argumentos………. Olvido decirte que te quiero. ”

Extraído en la red





" La mirada en el futuro "

Atrás hemos dejado verdes montañas, tierras de bien y cachitos de buenos recuerdos, pero fueron tiempos muy duros, de noches y días sin luz. Gracias a Dios, todo pasa y la suerte no nos abandonó en cuanto a buena salud se refiere.

Estoy trabajando de nuevo el taxi en mi Zaragoza… soy agua para chocolate. Me ajusto a los cambios y sigo cruzando puentes, suspirando y controlando mis emociones.

Estamos viviendo una etapa maravillosa, a pesar de lo que está cayendo… observo gente decaída que tratan inconscientemente de contagiar a los demás.

¿Cómo contagiarme de pesimismo, si amo el sol y la vida? ¿Cómo vas a derrotarme con tanta felicidad que tengo a mi alrededor?

Susy, efectivamente aprobó el examen de calles, y estoy muy orgulloso de ella… veremos a ver ahora que ocurre de ahora en adelante.

Sólamente quiero decir algo:

Toda mi vida y mi esfuerzo… todas mis locuras y vivencias merecieron la pena por ver felices a mis hijas…

Ella es…

Esta es una mujer es una mujer muy especial, es Susy mi mujer. Luchadora y madre como nadie… Además de felicitarle este día como madre, también tengo que felicitarle por algo muy especial que todavía no se confirma hasta mañana… Tranquilos que no va a ser madre otra vez… Casi con seguridad que el viernes conseguió aprobar el examen de calles en la ciudad de Zaragoza, para poder llevar un taxi. Nuevas ilusiones.

La vida es bella… y con esta clase de personas más todavía.

TE QUIERO.