Poema à boca fechada

No diré:
que el silencio me sofoca y me amordaza.
Callado estoy, callado quedaré,
ya que la lengua que hablo es de otra raza.

Las palabras consumidas se acumulan,
se contienen, cisterna de aguas extinguidas,
penas ácidas en limos transformadas,
fondo vaciado con raíces torcidas.

No diré:
que ni siquiera el esfuerzo de decirlas merecen,
palabras que no digan lo que sé
en este retiro en que no me conocen.

Ni sólo lodos se arrastran, ni sólo limos,
ni sólo animales flotan, muertos, miedos,
turgentes frutos en racimos entretejidos,
en el negro pozo desde donde suben dedos.

Sólo diré,
crispadamente recogido y mudo,
que el que se calla cuando me callé
no podrá morir sin decirlo todo.

Saramago, 1981

P.D.


El otro día me preguntaba un compañero de Oviedo por links para ver la tele por internet… en ese momento no supe darte la respuesta acertada… Hay muchos en la red, pero yo me quedo con éste http://www.facetele.com/
Saludos

A la calle o al hotel…



Ayer no fué una noche fácil para mí… Lloviendo sin parar y con el trabajo insuficiente de cualquier manera. Pero no voy a contar lo a disgusto que estoy cuando nada sale en este lugar como a mí me gustaría. Ya quedó bien claro eso en unos post anteriores, sólo que cada vez es peor.

Ayer unos clientes se subieron en el taxi y me dijeron el destino: “A Ramiro I, por favor”. Siguieron hablando de sus cosas y cuando ya entrábamos de Marcelino Suárez a la calle, la frase típica en mí:

-Donde me digan, paro… nada más lejos de mi asombro cuando me dicen amablemente:
-No es aquí, es el hotel Ramiro I en la calle Calvo Sotelo

En Oviedo equivocarse es de risa, porque en un minuto se solventa el problema por la pequeñez de esta ciudad…

-Mil disculpas, les paro el taxímetro (con el importe mínimo a esa hora 5,85 €)
-Ya nos parecía a nosotros que nos estaba dando mucho rodeo…

Les sonreí y solte una leve carcajada, volviendo a pedir disculpas…

-“Miren, es la segunda vez que me pasa esto con Ramiro I esta noche en Oviedo, la primera en Zaragoza, donde yo fuí taxista…”

-“Hace unos años en Zaragoza, me paso exactamente lo mismo, en vez de decir la calle Coso 123 al hotel Ramiro I, me dijeron a secas igual que anoche “Ramiro I” sólamente que alli la equivocación costó cruzar una gran ciudad en un trayecto más bien largo. Igualmente mi respuesta fué positiva”

Nos reímos mucho porque los clientes conocían Zaragoza y el hotel…

Después de la agradable charla, y con el taxímetro parado… el cliente se portó genial, dándome una propina de agradecimiento.

Encuentro gente guapa en todos los sitios que no aclaran si van a una calle o a un establecimiento con el mismo nombre…

Yo mientras me esfuerzo en no olvidar absolutamente nada, con similitudes y experiencias.

Jota Aragonesa


La jota es un fenómeno universal, si bien es en Aragón donde tiene mayor arraigo, destacando de un sin fín de recursos folclóricos: auroras, bailes, dances, contradanzas, albadas, tonadillas, romances, gozos sacros y profanos, cantos y villancicos.

Hay una copla que dice: · La jota nació en Valencia / y se crió en Aragón. / Calatayud fué su cuna / en la orilla del Jalón.·.
Se habla pués de unos orígenes un tanto dudosos, ya que esta copla se basa en una leyenda que los investigadores aseguran falsa: El moro Aben-Jot (desterrado de Valencia), llega a Calatayud y da a conocer una melodía de su invención, a la que dieron el nombre de jota.
·La jota se llama jota, / porque la inventó Aben-Jot / y se llama aragonesa, / porque aquí se bautizó.·. Todo es falso, porque la voz ·jot· no existe en árabe clásico como nombre común ó apellido y ·aben· significa ·hijo· ó ·descendiente·.

Existen muchas discrepancias acerca del origen de la jota y su antigüedad parece no remontarse más atrás del siglo XVII. Ribera Tarragó, asegura que la jota y todos los aires regionales, tienen su fuente en las cantigas de Alfonso X El Sabio, aunque una autoridad en el tema, como Demetrio Galán Bergua, sostiene que ·los sueños de Ribera, carecen de toda consistencia·. Hasta hay alguien que afirma que la jota tiene inspiración canaria.

El nombre de jota, aparece entre las postrimerías del siglo XVII y comienzos del XVIII. Hasta entonces, ni en El Quijote de Cervantes, que hace referencia a 17 danzas, se menciona a la jota; ni tan siquiera cuando sus héroes llegan a la Ínsula Barataria (en las proximidades del Ebro, -Pedrola y Alcalá-).
Para Galán Bergua sin embargo, existe la jota -aunque sin ese nombre-, desde el siglo XVII por lo menos, y lo prueba con el villancio fechado en 1666 ·De esplendor se doran los aires· (original de Ruiz de Samaniego, maestro de capilla del Pilar) , que tiene ciertas características de jota.

Por lo que respecta a la raiz del vocablo, hay quien lo relaciona con la palabra árabe ·xotah·, que significaría saltar, brincar rítmicamente. Este vocablo, nos remite al Arcipreste de Hita, que emplea el verbo sotar en el ·Libro de los Cantares·. Pero la palabra jota, del modo que la conocemos hoy, se halló consignada por primera vez, en un manuscrito de fines del siglo XVII, procedente de Avila, que se titulaba ·Cifras para Arpa· y que en el folio 25, encabezaba este título: ·La Jota·.
De cualquier modo, el origen sigue siendo un oscuro misterio. El maestro Bretón, allá por el 1890, aseguraba tras detenidos estudios de la jota (cuando escribió ·La Dolorosa·), que era muy distinta a la música árabe, pues el aire de la jota, es noble, franco, enérgico, amatorio y su modo es mayor. Mientras que los aires derivados de la influencia islámica, son blandos, sentimentales, muelles, de melodia curva y los tonos son menores. No obstante, parece forzoso admitir que la jota tiene algún estrecho vínculo con la música árabe.

Sea cual fuere el origen de la jota, es Calatayud (con o sin razón) quien se considera cuna de la jota cantada. En contra de esto, se alza Martínez Torner, quien afirma que la jota procede de Andalucia, entroncándola con el fandango. Otros, como Ricardo del Arco, insinúa que las coplas que se cantan al alba, ciertos dias del año, son la persistencia de la poesía épico-religiosa de ciertas tribus íberas.
El Historiador Miguel Mitjana, aun llega más lejos y habla de vestigios íberos, vascos, góticos y orientales. Para Tomás Bretón, si la jota no proviene del fandango, lo hace de Italia, de ·El Carnaval de Venecia·, de igual factura técnica. Para Antonio Beltrán, la jota jamás fué anterior al siglo XVII, iniciándose su expansión en el XVIII y en el XIX, se difunde por toda España. Para él, lo que hoy conocemos como jota aragonesa, es fruto de una larga evolución musical que no se concreta hasta bien entrado el siglo XVIII; no es arriesgado aceptar vinculaciones arábigo-andaluzas, que es lo mismo que aceptar entroncamiento con lo bizantino y persa. Podemos concluir, asegurando que persiste la duda sobre el origen y antecedentes históricos.

Era necesario encontrar la primera partitura de la jota, para poder datar su nacimiento. Esa labor fué auspiciada por Juán Bautista Bastero Beguiristain, presidente de la Comisión de Festejos del Ayuntamiento de Zaragoza, en aquel entonces.El hallazgo se produjo en 1946, en el archivo musical de la Basílica del Pilar, donde se encontraban varios villancicos dedicados a la Virgen del Pilar, compuestos por Josep Ruyz de Samaniego que, fué nombrado maestro de capilla del Pilar el 27 de Septiembre de 1661.

La búsqueda fué recomendada a Gregorio Arciniega, maestro de capilla en 1940; tras ardua labor, revisando cientos de legajos polvorientos, dió su fruto cuando apareció una partitura vieja, de escritura antigua, titulada ·De esplendor se doran los ayres· firmada por Samaniego en 1666. Presentaba los compases característicos de la jota; ¡ era la misma jota !, con los 16 primeros compases que dan la entrada a la canción.

El maestro Arciniega hizo una acertada transcripción a la notación moderna, con dos coros y solistas y orquestación, siendo fiel al original que, respetó en toda su peculiar fisonomía. La versión de tan preciada obra, se dió a conocer en la Fiesta de Exaltación del Folclore Aragonés, en la noche del 12 de Octubre de 1946, por el Orfeón Donostiarra y la Orquesta Sinfónica de Zaragoza.
A efectos musicales, no existe otro documento más válido. La letra dice así: · De esplendor se doran los aires / y el cristal del Ebro se argenta, / que a media noche un sol / su curso empieza. / Las luces se avecinan, / se ahuyentan las tinieblas, / el prado ostenta flores, / el Cielo esconde estrellas. ·. La letra es de autor desconocido.

Anterior al canto de la jota, está el baile. Con el acompañamiento del baile, se fué completando la evolución del folclore. Andrés Cester Zapata indica que dentro de las distintas trayectorias que desde sus orígenes siguieron las danzas y bailes (religiosos, pírricos, nacionales, importados, cortesanos, etc., ..), son los religiososo sagrados los que más influencia han podido tener en relación al origen de la jota. Se sabe que las primeras danzas estaban destinadas a festejar al Ser Supremo.

Los egipcios y hebreos festejaban a sus divinidades, con el baile. Luego, lo adaptarían para sí los griegos. Podemos asegurar que también los íberos tenían bailes sagrados. Esta costumbre se fué introduciendo en el culto cristiano, sobre todo, desde el siglo IV, llegando a imponerse la danza, en los ritos y ceremonias de la iglesia, persistiendo durante siglos.

Por alguna causa, estas danzas sagradas, degeneraron, por lo que el Papa Zacarías (año 774) prohibe bailar en el interior de los templos. Esta no fué la única ocasión, pues a lo largo de la historia son múltiples las veces en que se prohiben los bailes delante de imágenes o en el interior de las iglesias; lo que da la medida del grado de arraigo en las costumbres del pueblo. Parece lógico, que ante estas prohibiciones, el pueblo tome alguna de estas danzas y la adapte al uso y costumbre del sentimiento popular. Esto explicaría la coincidencia de formas y métodos en algunas comarcas, diferenciándose únicamente por pequeños detalles de la localidad.

Parece indudable pues, que el pueblo acoge la jota en su seno, y que la gaita y la dulzaina han sido los instrumentos que han acompañado a esta costumbre. Con toda probabilidad, la jota estaba en la calle en 1828, cuando Fernando VII y su esposa realizaron su segunda visita a Zaragoza.También sabemos de la fuerza conque se manifestó a raiz de los Sitios de Zaragoza.

La jota en el Altoaragón, es brío y austeridad. Destaca entre ellas, la de San Lorenzo. En el Somontano es ágil, mientras que en la montaña, es más reposada. En Ansó y Hecho, tiene connotaciones amorosas: es el bailador el que ronda a la bailadora, haciendo rodeos; pero llega un momento en que incluso ambos danzan cogidos de la cintura. La bailadora es de todo punto pasiva, mientras que el bailador procura llamar la atención de la mujer, para conquistarla con su baile. Alfonso Zapater Cerdán, siempre ha dicho que la jota es requiebro, conquista amorosa y también reto y desafío; con ello se explican los rodillazos y desplantes, al mismo tiempo que la bizarría.

* Bibliografía: “Historia de la Jota Aragonesa”. Alfonso Zapater. Ediciones AGUAVIVA.

Carácter

Están los que usan siempre la misma ropa,
están los que llevan amuletos,
los que hacen promesas,
los que imploran mirando al cielo,
los que creen en supersticiones…

… y están los que siguen corriendo cuando tiemblan las piernas,
los que siguen jugando cuando se acaba el aire,
los que siguen luchando cuando todo parece perdido,
como si cada vez fuese la ultima vez,
convencidos de que la vida misma es un desafío.

Sienten dolor, pero no se quejan,
porque saben que el dolor pasa,
el sudor se seca, el cansancio termina.
Pero hay algo que nunca desaparecerá:
la satisfacción de haberlo intentado
y entrado en acción para lograrlo.

En los cuerpos de unos y otros hay la misma cantidad de músculos,
en sus venas corre la misma sangre.
Lo que los hace diferentes es su espíritu.
La determinación por alcanzar la cima,
una cima a la que no se llega superando a los demás,
sino superándose cada día a si mismo.

Veinte cosas que no debes tolerar por ser demasiado corta la vida…

Tú no tienes que conformarte, es simplemente una elección que haces todos los días. Si te sientes como si estuvieras corriendo en el mismo lugar, hay una buena probabilidad de que estás tolerando cosas que no deberías. Es hora de recuperar tu vida.

A partir de ahora, deja de tolerar…

1. A las personas que te tiran para abajo. – Las relaciones deben ayudarte, no hacerte daño. Pasa tiempo con personas agradables que sean inteligentes, atrevidos y que piensen como tú.

2. Un ambiente de trabajo o carrera que odies. – No te conformes con la primer o segunda carrera en la que te metes. Sigue buscando. Eventualmente encontrarás el trabajo que te guste hacer. Si te encuentras trabajando duro y disfrutando cada minuto de ello, no te detengas. Estás en algo grande. Porque el trabajo duro no es tan duro cuando te concentras en tus pasiones.

3. Tu propia negatividad. – Se consciente de las voces de tu cabeza. Todos hablamos con nosotros mismos en nuestras cabezas, pero no siempre somos conscientes de lo que decimos o de cómo nos afecta. Empieza a escuchar tus pensamientos. Si oyes pensamientos negativos, detente y sustitúyelos por pensamientos positivos.

4. La falta de comunicación innecesaria. – Di lo que quieres decir. Habla con claridad. Haz preguntas. Aclara las cosas hasta que las entiendas.

5. Una desorganizada vida y lugar de trabajo. – Elimina el desorden. Deshazte de las cosas que no uses.

6. Tu propia lentitud. – Levántate 30 minutos antes para que no tengas que correr como un loco. Esos 30 minutos te ayudarán a evitar infracciones, llegadas tarde y otros dolores de cabeza innecesarios.

7. La presión de ajustarte a la multitud. – A menudo, la única razón por la que los otros quieren que encajes con ellos, es que una vez que lo haces te pueden ignorar y dedicarse a sus asuntos. No conformes. Se tú mismo, porque esa es la única persona que puedes ser.

8. Un cuerpo poco saludable. – Tu salud es tu vida. No la dejes ir. Come bien, haz ejercicio y hazte anualmente un examen físico.

9. El miedo al cambio. – La vida cambia. Cada día es diferente. Cada día es un nuevo comienzo y un nuevo fin. Abrázalo y haz lo mejor posible.

10. Que todo sea trabajo y no jugar. – Disfruta y ten un poco de diversión cada vez que puedas. Si estás sonriendo, es que estás haciendo algo bien.

11. A las personas o anuncios de belleza que te hagan sentir mal. – La buena apariencia atrae a los ojos. La personalidad atrae corazones. Siéntete orgulloso de ser tú. Ya eres hermos@.

12. El no dormir lo suficiente. – Una mente cansada rara vez es productiva.

13. Hacer exactamente lo mismo una y otra vez. – Tú eres la suma de todas las experiencias de tu vida. Cuantas más experiencias, más interesante se vuelve la historia de tu vida.

14. La codicia personal. – No permita que la codicia y el engaño tomen lo mejor de ti. La codicia enterrará incluso a la suerte con el tiempo.

15. Un montón de deuda. – Siempre gasta menos de lo que ganas. No compres cosas que no necesitas. Crea un presupuesto, plan de ahorro y de inversión, y adhiérete a ellos.

16. La Deshonestidad. – Vivir una vida de honestidad crea paz mental, y la paz en la mente no tiene precio. Punto. No seas deshonesto y no aguantes a las personas que lo sean.

17. La infidelidad. – Las relaciones íntimas son un vínculo sagrado – un círculo de confianza. Si ambas partes no están 100% en la relación, no vale la pena luchar.

18. Un hogar inseguro. – Si no te sientes seguro en tu casa, nunca te sentirás seguro en ninguna parte. Construye un amoroso hogar en una zona segura de la que sientas orgullo llamar “hogar”.

19. El no estar preparado. – La vida es impredecible. Y hay una gran diferencia entre estar asustado y estar preparado. Está siempre preparado.

20. La inacción. – O vas a tomar acción y aprovechar las nuevas oportunidades o alguien más lo hará. No puedes cambiar nada ni hacer ningún progreso, sentado y pensando en ello.

Y recuerda, sólo se vive una vez, pero si la vives correctamente, una vez es suficiente.

Dejar de tolerar

He aprendido


Todo cuanto he aprendido

He aprendido que no te debes comparar con lo mejor que otros pueden hacer, sino con lo que tú mejor puedes hacer.

He aprendido que no puedes hacer que alguien te ame. Todo lo que puedes hacer es ser alguien que pueda ser amado, el resto depende de ellos.

He aprendido que no importa cuánto quieras; algunas personas simplemente no corresponderán tu cariño.

He aprendido que toma años construir la confianza y solo unos segundos destruirla.

He aprendido que no es lo que tienes en la vida, sino a quién tienes, lo que cuenta.

He aprendido que te la puedes arreglar con encanto, pero tan solo por quince minutos. De ahí en adelante es mejor que sepas algo.

He aprendido que no es lo que le pasa a la gente lo que es importante, es lo que hacen al respecto.

He aprendido que puedes hacer algo en un instante que te dará dolor de cabeza de por vida.

He aprendido que nos lleva mucho tiempo ser la persona que queremos ser.

He aprendido que es mucho más fácil reaccionar, que pensar.

He aprendido que siempre debes despedirte de los seres amados con palabras de amor. Podría ser la última vez que los veas.
He aprendido que, o controlas tu carácter, o tu carácter te controla a ti.

He aprendido que sin importar cuan caliente y ardiente es una relación al principio, la pasión desaparece, y es mejor que haya algo que tome su lugar.

He aprendido que los héroes son personas que hacen lo que se tiene que hacer cuando se debe hacer, sin importar las consecuencias.

He aprendido que aprender a perdonar requiere práctica.

He aprendido que hay gente que te quiere mucho pero que no sabe cómo mostrártelo.

He aprendido que el dinero es una mala manera de evaluar.

He aprendido que mi mejor amigo y yo podemos hacer de todo o nada y pasarlo bien.

He aprendido que algunas veces la gente que tú esperas que te pateen cuando estás caído, serán los que te ayuden a levantarte.

He aprendido que una amistad verdadera continua creciendo aún en medio de una gran distancia. Igual sucede con el amor verdadero.

He aprendido que tan solo porque alguien no te ama de la manera que quieres que te ame, no significa que no te ame con todo lo que tiene.

He aprendido que la madurez tiene más que ver con los tipos de experiencias que has tenido y lo que has aprendido de ellas y menos que ver con cuántos cumpleaños has celebrado.

He aprendido que no debemos cambiar de amigos, si entendemos que los amigos cambian.
He aprendido que no importa qué bueno es un amigo, puede herirte de vez en cuando y debes
perdonarlo por eso.

He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros. A veces debes aprender a perdonarte a ti mismo.

He aprendido que no importa que esté roto tu corazón, el mundo no se detiene por tu dolor.

He aprendido que nuestro pasado y las circunstancias podrían haber influido en quienes somos, pero somos responsables por quienes seremos.

He aprendido que solo porque dos personas discutan no significa que no se amen y tan solo porque no discutan no significa que lo hagan.

He aprendido que dos personas pueden mirar la misma cosa y ver algo totalmente diferente.

He aprendido que no importa cómo intentes proteger a tus niños, en algún momento saldrán heridos y te herirán en el proceso.

He aprendido que hay muchas maneras de enamorarse y mantenerse enamorado.

He aprendido que no importa las consecuencias; aquellos que son honestos consigo mismos llegan más lejos en la vida.

He aprendido que tu vida puede cambiar en cuestión de horas por gente que ni siquiera conoces.

He aprendido que aún cuando piensas que no tienes nada más para dar, cuando un amigo llora en ti, tú encontrarás la fuerza para ayudarlo.

He aprendido que escribir, lo mismo que hablar, puede aliviar dolores emocionales.

He aprendido que el paradigma en que vivimos no es todo lo que se nos ha dado.

He aprendido que diplomas en una pared no te hacen un ser humano decente.

¿Qué has aprendido tú?