General Óptica en Oviedo

Este post es un grito de protesta y rabia hacia los que hacen de un artículo de primerísima necesidad como es un audífono,un producto rentable y oscuro.

Voy a comenzar aclarando que mi grado de sordera o hipoacusia sin llegar a ser severa, es bastante importante, hereditaria y creo que no está aumentando mucho o casi nada con el paso del tiempo.

Aunque me arreglé buena parte de mi vida sin audífonos… mi calidad de vida se completó cuando al fin opté por llevar los dos audífonos.

El problema de los seres humanos es la avaricia, mangoneo y el egoísmo… por eso un alto porcentaje de la gente que se dedica al negocio del “sonotone” sabe que nos tienen cogidos de cierta parte.

Vayamos al grano. Cuando se rompe un audífono que suele costar de 1700 euros a 3500 cada uno, si está en garantía no suelen decirte nada… te envían el aparatito a Barcelona (como es el caso de Widex) te quedas 10 días a oscuras y santas pascuas plis.

Hasta ahí todo correcto, no deja de ser una judiada pero comprendes que la demanda no es la misma que la de un puto móvil que a pesar de ser mucho más complejo y con mucha mayor tecnología, puedes comprar el que te salga del forro por 600 eurillos o poco mas que vale una mierda de Iphone puedes dartelas de “Super Gama Alta” y reina de la noche…

Hace dos semanas con estos sudores húmedos y del norte, me quedé a oscuras con el audífono de mi oído izquierdo… pero claro, estaba San Mateo de marras, bendito, festivo y alabado.

Es decir, había cogido puente la audioprotesista de General Óptica de la calle Asturias en Oviedo.
Un señor trajeado y con corbata me aconsejó que si era urgente fuese a otra tienda de la misma cadena, situada en la calle milicias nacionales (vaya nombrecito)

Bien, una vez en la otra tienda allí sofocado con el paseo, me atendió una persona joven y me dijo que mi aparatito estaba “muerto” (palabras textuales).
Yo le comenté que era urgente, que trabajo cara al público… se encogió de hombros y me dijo lo que ya sabía lo que había, lentejitas… un montón de días a oscuras. Un calvario, vaya.

Le propuse la idea que me prestasen un audífono de repuesto, total es quitar el averiado y empalmar en el tubito de goma al otro…

-“No es que no tenemos, porque los roban” ?
-¿ Dios mío si dejas un audífono de 3000 euros como te vas a llevar otro que no es tuyo. ¿No existen sistemas de control para asegurar la devolución del aparato prestado?

No les interesa, prefieren que te pudras en el silencio y que compres. Que compres uno nuevo y te dejes la pasta que casi nadie tiene en la cartera ni en calderilla (de 1700 a 3500 euracos, oiga)

-Me ha convencido, oiga me ponga uno nuevo porque estoy hasta el culo que la gente confunda la sordera con la tontez o tontura… ya veré si comemos más patatas estos meses que ternera asturiana.

Volví a pasar por la primera tienda y me quejé al encargado, le dije que los viejecitos de sonotone con la pila gastada… ya habían pasado a la historia… Protesté por la manipulación que tienen hacia los sufridos y obligados clientes, por los abusivos precios de una tecnología que no vale ni la mitad de la cuarta parte de lo que nos cobran…

Al final salí cabreado de General Optica, con impotencia y medio sordo para una semana… supuestamente.

Pero la ineptitud humana de la persona que me atendió aun llegó más lejos… Se equivocó por no prestar atención y lo envió a otro taller de otra marca, no oficial extraviándolo por completo.

En cuanto al audífono nuevo que yo le encargué me dijo que el lunes estaría… así sin más. Sin tomar medidas de molde… ni ofrecerme información ni prestaciones sobre el producto ni nada de nada. Cuarto y mitad.
No sólo eso, es que ni siquiera me encargó el nuevo, pasó del tema como de aquello… y de mí.

Después de una semana volví a protestar y entonces me confirmaron que la chica se iba de vacaciones al otro día y que olvidó atenderme del todo. ¡¡¡ Madre mía que país de tontos…

Ahora mismo es viernes para todo el día y ni tengo el audífono arreglado ni el nuevo, no sé si entrará en garantía o me pegaran un sablazo de 200 pavos para incitar a que me compre otro (que ya lo hice, por otros motivos sociales)

He pensado seriamente en ponerme corbata, así en frío y sin anestesia. A lo farruco.

Tengo ganas de ver a la audioprotesista inepta y vacacional de General Óptica situada en la calle Milicias Nacionales de OVIEDO y no precisamente para que me cuente sus vacaciones y sus vivencias… sino para explicarle en su jeta que es un artículo de necesidad y hablarle de la moralidad y resposabilidad suya inexistente.

General Óptica.
Miramos por usted y por su calavera…

Música para hacer deporte…

 

 

Imagen animada de correr

 

 

 

 

Bruce Springsteen – Born To Run

Jackson Browne – Running On Empty

James Brown – I Feel Good

Bob Dylan – Hurricane

Michael Jackson – Beat It

Queen – We Will Rock You

Vangelis – Chariots Of Fire

Van Halen – Jump

Bill Conti – Gonna Fly Now

Survivor – Eye Of The Tiger

Caminando por la vida…

Caminando por la vida,
Me encontré con tu mirada
Y me dijo que eras tú,
Esa es mi cruz, doy mi palabra.
Caminando por la vida,
Renuncié a jugar mis cartas,
Me perdió el corazón
Y ahora mi voz es la que manda.
Y ahora respira, mira hacia arriba,
Queda camino por andar.
Borra tus huellas, toma las riendas,
Sólo es cuestión de caminar.

Caminando por la vida,
Cantaré por el camino,
Que en las penas y alegrías,
Me encontré con el destino.
Y él me dijo: “vida mía,
Lo mejor, ser uno mismo,
Es mirar hacia adelante
Y no perder jamás el rumbo.”
Caminando por la vida,
Comprendí que lo importante
No es saber lo que uno tiene,
Es saber lo que uno vale.
Que no es cierto esto que cuentan:
“tanto tienes, tanto vales”.
Que no importa cuanto caigas,
Lo más grande es levantarse.
Y ahora respira, mira hacia arriba
Queda camino por andar.
Borra tus huellas, toma las riendas,
Sólo es cuestión de caminar.

Caminando por la vida,
Cantaré por el camino,
Que en las penas y alegrías,
Me encontré con el destino.
Y él me dijo: “vida mía,
Lo mejor, ser uno mismo,
Es mirar hacia adelante
Y no perder jamás el rumbo.”

Y ahora por ti
Y ahora por mí
Y ahora por que venga lo que tenga que venir
Y ahora que la suerte está conmigo ,
Que hoy decido mi camino,
Yo te digo: “olvida todo,
¡lo que importa es ser feliz!

Caminando por la vida,
Cantaré por el camino,
Que en las penas y alegrías,
Me encontré con el destino.
Y él me dijo: “vida mía,
Lo mejor, ser uno mismo,
Es mirar hacia adelante
Y no perder jamás el rumbo.”

Conversaciones conmigo mismo…


Ya acabaron las fiestas de San Mateo. Ayer por la noche ya casi habían terminado de retirar todos los chiringuitos de la plaza Porlier y de la Escandalera. Parece que mientras unos ensucian, otros recogen y limpian todo.

No puedo evitar recordar que cuando estas fiestas acaban,otras están a punto de empezar. Me refiero a las fiestas del Pilar en Zaragoza. Ya imagino las banderas nuevas en la plaza de Aragón y por el paseo de la Independencia… Ah! ¿Que estan con las obras del tranvía? bueno como soñar es libre, voy a imaginarmelo así.

Llevo ya mas de quince días en el taxi… voy progresando poco a poco. Voy desarrollando mis armas aprendidas y procuro mantener la calma.
Ayer tarde ya cogí seis o siete servicios del radio taxi,( Taxi Principado). Bueno aquí no los llaman servicios, los llaman “despachos” Jajaja!! que cosas…

Otra cosa que me llama la atención es que en la emisora no hay jefes de servicio (persona al cargo de contestar dudas o poner algun tipo de sanción) Aquí cada uno sabe lo que debe de hacer por pura lógica y en todo caso la peor sanción será la conciencia de cada cual…

Me encuentro con personas de todo tipo, más buenas que de las otras… pero en definitiva me siento muy satisfecho por todo lo que sucede en general.

Ya controlo las zonas o barrios desde el Centro… pero me suelo perder sobre todo por la zona del Naranco y de Montecerrado. Claro que ese desconcierto dura unos segundos, porque el navegador lo tengo repleto de memorias y puntos de referencia.

La pasada noche del sábado fué entretenida, me llevaron a Ujo (Mieres), Trubia, San Claudio y a Villamiana… menudo cóctel, menuda niebla y humedad por esos caminos rurales.

La verdad es que a veces me intimida un poco saber que estoy en una ciudad desconocida en unos caminos por el campo y tener que recordar la vuelta.

Por eso,cada vez que me dicen en esos lugares en mitad de la noche: “Ahora a la izquierda, al final a la derecha y al fondo en la bajadina…” me pongo muy nervioso. También depende mucho de la persona que lleve detrás, porque a veces me notan el nerviosismo y me tranquilizan.

Hoy lunes es mi día de descanso, fuí al gimnasio y después a buscar a mis “nenucas” como se dice en ocasiones por aquí.

Esta tarde iré a recoger mi audífono nuevo que dicen que es resistente al agua… aunque yo con que resista el sudor me sobra. Desde que llegué a Asturias con la humedad estoy teniendo serios problemas con ellos. En fin…

Ayer estuve conversando con unos compañeros en la parada a última hora y la verdad es que es gratificante escuchar,comentar anécdotas, recorridos y demás historias…por eso mismo, para hablar de historias se creó este Zaragozabloggertaxi, Zarasturias, Lasombradelnaranco… todos son los mismos, estan redireccionados.

Gracias, Paco Fernández por comentar.

P.D.

El vídeo no tiene nada que ver con el post… pero es que me gustó un motón Jajaja!!

Elegir el lugar y el momento.

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Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos interpretó seis obras de Bach. En el mismo tiempo se calcula que pasaron por aquella estación algo más de mil personas, casi todas camino hacia sus trabajos.

Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un instante su paso y advirtió que había una persona tocando música. Un minuto más tarde el violinista recibió su primera propina: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha. Algunos minutos después, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.

Quien más atención prestó fue un niño de tres años. Su madre tiraba de su brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando la mujer logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.

En los tres cuartos de hora que el músico tocó, solo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.

Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron jamás, en un violín valorado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell llenó un teatro en Boston con localidades cuyo valor medio alcanzaba los 100 dólares.

Esta historia es real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro, fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas. La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Tan sólo una mujer le reconoció. Stacy Fukuyama, que trabaja en el Departamento de Comercio, llegó casi al final de su actuación. No lo dudó ni un segundo: el que tocaba el violín no era ningún artista callejero. Le había visto hacía tres semanas en un concierto en la Biblioteca del Congreso. Y se quedó mirando, atónita, hasta que la última nota salió del Stradivarius.

Lo que más extrañó a Bell, sin embargo, fue que al final de cada pieza no pasaba “nada”. ¡Nada! Ni un bravo, ni un aplauso. Sólo silencio.

En total, el violinista recaudó en la funda de su Stradivarius 32 dólares y algo de calderilla. “No está mal”, bromeó, “casi 40 dólares la hora… podría vivir de esto. Y no tendría que pagarle a mi agente”.

En el siguiente semáforo.

Corre el aire fresco… poco a poco la calma acaricia mi rostro.

Me detengo en un semáforo para girar a la izquierda, por mi derecha los coches pasan veloces dirección a Colloto. Giro la cabeza y observo la esquina de un viejo solar, convertido en patio de recreo, donde los niños juegan al fútbol, pero el auténtico fútbol de primerísima división.
Junto a mí, se para un autobús en sentido contrario que despierta mi mirada perdida. En su interior, una chica con auriculares puestos, me mira con grandes ojos atravesando los cristales del gigante, nos miramos un segundo y apartamos la mirada antes de que resultase demasiado violento.
De repente un coche invade mi carril a toda velocidad y se pierde a lo lejos haciendo rectas las muchas rotondas de esta ciudad que algunos llaman Vetusta… suena bien, Vetusta.
En un instante tan sólo, los fotogramas diarios y urbanos pasan a toda velocidad convertidos en flashes, debidamente actualizados que impactan en mi cerebro… ese disco duro que a veces es mas bien lo contrario, como ese mismo viento que de nuevo calma mi rostro…
Hasta el siguiente semáforo en rojo.