Padres que lo son…

Zarasturias

Vivimos tan ocupados con nuestras hijas que se pasa la vida y uno va cambiando de papel en su “película” por amor hacia las personas que más quieres. Esto no es triste sino todo lo contrario, mientras ese esfuerzo sea premiado por el amor que recibes… No me juzgues porque ese sentimiento y calor no se puede explicar a nadie, porque es abstracto y no material.

El otro día nos asombrábamos Susy y yo, cuando caímos en la cuenta que no habíamos pisado juntos el cine nunca… pues mi relación con ella empezó cuando las dos niñas mayores tenían cuatro y cinco años. Había mucho por hacer y que arriesgar… todo.
Hemos dado hasta la última gota de sudor, hasta el último aliento de esfuerzo, haciendo de padre y de madre juntos los dos y por separado… Yo en ocasiones en el hospital con una niña, Susy con las otras dos en casa, sin ayuda alguna, tirando adelante.
Estoy convencido que padre es el que mantiene a sus hijos todos los días, el que pasa la noche en vela abrazado a ellos con cuarenta de fiebre en la sala de espera de urgencias de cualquier hospital.
Porque nadie es dueño de nadie, ni siquiera de tus verdaderos y biológicos hijos….

Crisis…


Crisis es un término que últimamente parece estar en la boca de todos. Muy curioso, teniendo en cuenta que la palabra crisis también indica cambio. Podemos contemplar que el cambio es lo único constante que hay en nuestras vidas y, aún así, hay quienes quieren controlarlo.


Nuestra piel cambia de color ante la exposición del sol, nuestras pupilas se dilatan y se contraen en función del nivel de luz, siendo éstos, ejemplos de nuestra adaptación física y química al entorno. A este tipo de cambio hay que sumarle otros, por ejemplo, los cambios tecnológicos, los cambios de relaciones, de amigos, de pareja y de compañeros de trabajo; los cambios de roles y de estado civil, como ser padres o abuelos, el casarse o el enviudar; los cambios sociales como, iniciar los estudios, empezar a trabajar, el quedarse sin trabajo, jubilarse; el cambio climático, de moda, energético, político, de valores, de vivienda, de ciudad, de situación económica…
en definitiva: El cambio es la ley del crecimiento, y ésta a su vez, la ley de la vida.

Por consiguiente, LA VIDA ES CAMBIO.

Cada cambio nos genera un estado de desorganización, que se caracteriza principalmente por la incapacidad inicial del individuo para abordar estas nuevas situaciones utilizando los métodos que hasta ahora empleaba. Buscamos encontrar las mismas soluciones ante una situación, interna o externa, distinta. Ya lo dijo en su día Albert Einstein: ““Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.”

La manera cómo percibes y vives este cambio, por ejemplo: como una amenaza o como un reto… hará que reacciones de forma distinta, bloqueándote por un lado, o bien, permitiéndote generar recursos para afrontarlo y, en consecuencia, definiéndolo así como una CRISIS o como una OPORTUNIDAD.

Todo cambio necesita un periodo de tiempo para desprenderse de una situación pasada y adaptarse a otra nueva. En este proceso, es fundamental aceptar la situación, guste o no, para poder focalizar la energíaen buscar nuevas opciones. De nada sirve anclarme en las lamentaciones de lo sucedido, de lo que debería haber hecho, de lo que había sido antes, de lo que había tenido, ya que todo ello me conduce a un estado de turbulencia emocional y psicológica, que impide que encuentre nuevos recursos. ¿Y que hago ahora?, ¿seré capaz?, ¿no sé por donde empezar?… y me aferro a lo conocido y a lo de costumbre por temor y desconfianza. Esos miedos limitantes si los considero como un adversario pueden ser, a su vez un gran motor que genere nuevas opciones. Imagínate como te sentirías si ese miedo, esa fuerza que vives hacia dentro, que te oprime, que te imposibilita, se expandiera, con la misma fuerza hacia fuera dando un giro de 180º.

Aquí es donde entra en el juego nuestra adaptabilidad, esa habilidad acomodada en nuestros quehaceres diarios, en nuestras rutinas, en nuestros hábitos.

Diariamente acompaño a personas a transformar esos miedos, a canalizar esa fuente de energía en la más potente de las energías: la voluntad. Eso sí, de nada sirve si uno cree que no va a poder. Estos son los principios para la adaptabilidad, querer y creer que tienes la capacidad, los recursos. Rockefeller decía: “Si no creéis en vosotros mismos, nadie lo hará”.

Los cambios no son sinónimo de algo negativo. Los momentos de crisis sirven para que desarrollemos nuevas estrategias, nuevos caminos, nuevas visiones… en definitiva, que nos transformemos y crezcamos, haciéndonos aún más hábiles para afrontar nuevos cambios.

En fin, como dice Dulce Chacón: “Acostumbrarse es otra forma de morir”. Bienvenid@ al cambio, bienvenid@ a la vida”

Rosa Sabaté. Psicòloga / Coach / Formadora
rsabate@xydirect.com


CONSTRUYE PUENTES (Poema-canción)

El Puente de Fernández Casado (León)

Aquel que construye puentes
está tendiendo las manos
al que está en la otra orilla
pues todos somos hermanos

Construye puentes
derriba muros
los puentes unen
muros desunen

Quien solo construye muros
de hermanos hace enemigos
está separando el mundo
crea rencor entre amigos

Construye puentes
derriba muros
los puentes unen
muros desunen

No dejes que muera el día
sin que mueran los rencores
con los muros crea puentes
con los puentes relaciones

Construye puentes
derriba muros
los puentes unen
muros desunen

Construye un hombre feliz
solo puentes que los unan
todos dándonos las manos
en un mundo sin censuras

Construye puentes
derriba muros
los puentes unen
muros desunen.

La Red


Domingo de Resurrección

Ya estamos de nuevo en casa, salimos a las cinco de la mañana de Cazorla y llegamos sobre las tres de la tarde mas o menos… el coche lo llevamos Susy y yo… y así fué una maravilla cruzarse España entera…
Días de convivencia y de aprender de otras personas en otros lugares… hemos pasado unos días inolvidables, gracias a Dios.
De nuevo la rutina y la lucha… eso es mi vida.
Gracias, Señor por habernos guiado en el camino… estamos todos sanos y felices (lo que se puede)
La vida es bella…