Tiempos mejores

A la vista de la fachada fueron las palabras que vinieron a mi mente. La posibilidad de utilizar interrogación incluso admiración tampoco estaría mal, pero una casa humilde no necesita tanto adorno.
No sé nada de la casa, se puede imaginar algo por las grietas y el abandono, por sus adobes desgastados pero firmes aun.
Imagino a la familia en esos tiempos tan duros, privilegiados por tener al menos un techo. Un humilde hogar en tiempos de lucha, trabajo, regado de sudores, sacrificios, incluso en ocasiones hambre.
Posiblemente por la noche, un hijo con el cuerpo molido de acarrear sacos, de labrar, de segar o cualquiera de las faenas con la que ese pretérito castigaba la existencia para lograr algo de comida, encendiera la mecha del candil de aceite para estudiar algún libro de esos que algún profesor con alma le prestaba para su esforzada educación.
La madre sabe que está bien empleado ese aceite, está segura de su hijo, es listo, sabe de cuentas y de letras eso entre gente humilde es bastante, confía mucho en ese esfuerzo, las madres conocen a sus hijos, le ayudará en todo lo poco que pueda.
Tiempos mejores en el modesto hogar. Siempre había niños entrando y saliendo, meriendas de pan con vino y azúcar, juegos, alegrías risas, pocas cosas, muchas esperanzas.
Y un día el hijo abandonó el hogar gracias a la ayuda de alguien importante en el pueblo que confió en la valía del chaval. No defraudó a nadie, siempre se esforzó y al final consiguió ser un importante cirujano. Como cambia la vida.
Y ahora no tiene pasado, el presente y el futuro no le da tiempo a mirar atrás.
Allá quedó olvidada esa casa que aún guarda la huella del aceite quemado en la pared de barro y paja, los techos dejan pasar la lluvia, pero su fachada luce orgullosa que hubo tiempos mejores y que puso su grano de arena para que sus inquilinos también alcanzasen Tiempos mejores.

El cuento de las bolas rojas






A Clarita le encantaba el jarabe para la tos. Sabía muy dulce, así que en cuanto comenzaba a costiparse, iba corriendo hasta su madre para recibir su ración de jarabe, y siempre pedía un poco más. Su madre le explica a menudo que las medicinas hay que tomarlas en la cantidad justa, pero nada parecía convencer a la niña.

Una noche, Clarita tuvo un sueño muy extraño. Ella era minúscula, más pequeña que un mosquito, y vivía dentro de niño. Junto con muchos otros compañeros, eran los encargados de llevar unas bolitas rojas al otro lado de un gran puente, donde unos músicos las recogían y las convertían en notas musicales. Estaba contentísima haciendo aquello, porque con cada bolita que llegaba a su destino, el director de la orquesta fabricaba una nueva nota para continuar la bella música que hacía las delicias de todo el mundo.

Al poco comenzaron a faltar bolitas, y la música de la orquesta perdió fuerza y alegría durante algún tiempo. El niño en que vivían se estaba poniendo malito.

Por fortuna, enseguida el niño se tomó su medicina, y con el jarabe las bolitas rojas volvieron a aparecer y la alegría y la música retornaron a aquel lugar.
De pronto sonó una gran alarma: ¡el niño había tomado demasiado jarabe! Al momento, cientos de enormes bolas rojas aparecieron de golpe; eran tan pesadas que apenas podían con ellas. Se creó un gran desorden lleno de nervios, pues los músicos volvían a quedarse sin notas musicales. Clarita, en un esfuerzo increíble, pudo finalmente levantar una y comenzó a caminar por el puente. Pero era tan pesada, tan pesada, que el puente se rompió bajo sus pies. Y mientras caía por los aires, oyó cómo dejaba de sonar la música para siempre…

Clarita se despertó de golpe, un poco asustada. Pero al pensar en su sueño pudo comprender cómo algo tan rico y tan bueno como un jarabe podía ser tan bueno cuando hacía falta, y tan peligroso cuando se tomaba en exceso. Y desde aquel día, sólo quería las medicinas si de verdad le hacían falta, y siempre que las tomaba le decía a su mamá:
– Justito, ¿eh?, que no se me llene el cuerpo de bolas rojas

Autor.. Pedro Pablo Sacristan

Sin título

De repente abro los ojos y veo a mi pequeña Susi a mi lado, la siento tan bonita y tan bella que me aterra pensar en si un día no le pudiese dar algo. En el otro extremo de la cama está Susy mi mujer. Pienso en cuanto la quiero, pienso en todos sus hijos y la veo descansando tranquila, serena, todavía durmiendo a pesar de ese par de toques que ya dió el despertador.

Fuera, un cielo gris y fresco, el Monte Naranco con niebla, fruto de la humedad de tanta vegetación, regalo y belleza de la naturaleza. Amanece en Oviedo, una ciudad nueva para mí, me espera todo un día de sorpresas.

Miro mi twitter, los habituales ya dieron los buenos días, los doy yo también. Un mundo virtual o real para el que quiera, claro.

Mi vida ha cambiado mucho, muchísimo. El decorado diferente, la gente completamente diferente, encantadora en su mayor parte.

Mi cuerpo empieza a tener en su mayor parte agua de Asturias y empiezo a perder muy lentamente kilos de sedentarísmo de mi vida anterior.

Dentro de pocos días, empezaré a levantarme a las 5.30 o 6.00 de la mañana y no me importa… me alegra poder ir a hacer algo útil, desde el primer minuto. Música para el amanecer, ilusión por la vida.

Esta tarde, me enseñaron a manejar la fotocopiadora de la librería y el fax. Mañana me enfrentaré un rato sólo ante el peligro, volveré a estar ante el público, aunque ahora será de otra forma que antes… y menos horas. Me río yo de quienes dicen: Es muy esclavo el tener una puerta abierta al público, tantas horas….

Esclavo es dormir a deshora cinco horas, esclavo es estar metido en un coche dieciseis horas, dormirse en un semáforo, confundir farolas con personas, esclavo es deteriorar tu cuerpo y forzar tu sistema nervioso con tráfico insoportable y ver que no tienes otras alternativas que seguir hasta que Dios quiera.

No me importa el silencio, no me importa la espera, no me importa vivir con lo puesto, no quiero nada más. Sólo quiero vivir, lejos del egoísmo, del palabrerío y la estupidez de ser el más listo de todos.

Yo ya estoy de vuelta, amigos, tengo cuarenta y dos años, pero ya vuelvo. Lo prioritario es la vida, mi vida.

La perfección en el cuerpo, no es mi causa, quiero seguir gordito pero sin úlcera, (que nunca tuve). Quiero paseos y no carreras. Quiero besos y no fatigas. Quiero vivir y no sufrir. Quiero twittear pero no para demostrar, para disfrutar. Quiero ser Yo, tan sólo yo.

Mis aspiraciones, mis hijas, mi mujer. Mi pasado no me importa y el futuro no me

preocupa porque jamás acerté. Mi presente es lo que prima, nada más.

Posiblemente sea una persona poco interesante, pero desde luego las ideas las tengo claras.

Y tú. ¿Que esperas de tu vida? ¿Cuantos años crees que vas a vivir? ¿Juegas mucho con tus hijos? ¿Cuando desaparezcas como todo el mundo, quien te recordará? ¿Te recordarán acaso?

Perdonar la extensión de mi post.

Reflexión valiosa…



“…Uno aprende la sutil diferencia
Entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender…
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas…”


My All


Mi Todo

Pienso en ti
Desvelada en la soledad de la noche
Si me equivoco amándote
Entonces mi corazón me hará sufrir
Porque yo me he dado a ti
Y no voy a salir adelante
Si no estas a mi lado

Lo daría todo por pasar
Sólo una noche más contigo
Pondría en peligro mi vida para sentir
Tu cuerpo junto al mío
Porque no puedo continuar
Viviendo en el recuerdo de nuestra canción
Lo daría todo por tu amor esta noche

Cariño me puedes sentir
Imagina que te miro a los ojos
Te puedo ver claramente
Vívidamente grabado en mi mente
Pero también estas tan lejos
Como una estrella lejana
Lo estoy deseando esta noche

Lo daría todo por pasar
Sólo una noche más contigo
Pondría en peligro mi vida para sentir
Tu cuerpo junto al mío
Porque no puedo continuar
Viviendo en el recuerdo de nuestra canción
Lo daría todo por tu amor esta noche

Lo daría todo por pasar
Sólo una noche más contigo
Pondría en peligro mi vida para sentir
Tu cuerpo junto al mío
Porque no puedo continuar
Viviendo en el recuerdo de nuestra canción
Lo daría todo por tu amor esta noche
Daría todo por tu amor
Esta noche