" El otro lado "

Siempre hay una manera de ver las cosas mejor de lo que están. Algunas personas, tenemos tendencia al perfeccionismo, que no es otro síntoma mas de la debilidad en algunos terrenos de nuestra vida, debido quizás a algunos miedos creados por alguna razón.
Nunca sé dónde está el límite de la normalidad y dónde termina, pero lo que sí sé es que todos los días no me levanto con los mismos ánimos, ni con las mismas ganas de comenzar un día.
En esos días bajos, por el cansancio y por algún asunto, me suelo soportar menos a mí mismo.

Hoy, es unos de esos días, en el cual después de un fin de semana trabajado, aún no siendo excesivamente largo, ha sido intenso y tenso… Ayer tuve que soportar a los hínchas de la Selección Española de fútbol, que no paraban de gritar y tocar el claxon de los coches, a eso se sumaba la Expo, que continua creciendo en visitas, y kilómetros y más kilómetros de city-zgz.

Hoy me ha dado por animarme y pensar, que hago lo que puedo, y que las cosas se pueden ver en el lado risueño, por mi bien, y que mis pensamientos deben llenarse de sentimientos positivos, a pesar del fin de mes; a pesar de los pagos. Vivimos, y tenemos salud por lo menos para seguir abrazando a mis hijas, que tan ajenas están a la vida-jungla que tenemos. Pero que esa vida es la que hay , y gracias a Dios, la vivo dignamente.

Hoy en la cabecera, una foto llena de sonrisas y de colores para todos vosotros, los luchadores que descansan y siguen al pie del cañon, como hago yo.

Los puentes de madison


Si habéis visto la película ” Los puentes de Mádison”, admiraréis lo que es una historia de amor. Ésta película me impactó, por su realidad sobre los sentimientos. La interpretación impecable de los actores hacen que sea una película única, humana , tierna y descarádamente real.
Una mujer con su vida hecha: Esposa de un marido bueno, aunque rudo y nada imaginativo… unos niños felices, una casa que cuidar y un orgullo femenino que mantener…
De pronto, un extraño se introduce en la vida de ésta mujer, enseñándole que la vida tiene otro color, que hay amaneceres bonitos todos los días. Que se puede disfrutar de una cena sencilla, mientras se habla de la vida, de las inquietudes, y que la luz de las velas iluminan como nunca los ojos de esa vida que no merece la desilusión de la monotonía que su entorno le ofrece.
Ilusión por una buena toma fotográfica, por unas amapolas en el camino, por una mirada atrevida, por el sol que calienta la tarde…
Aquella noche, después de una larga discusión sobre honores y sentimientos caen fundidos en la pasión de lo nuevo, de lo añorado, una noche inmensamente intensa y llena de caricias y de besos.
Se dan cuenta, que los años han pasado, aunque sus cuerpos responden cómo los de dos jóvenes encendidos por la pasión. Se acaban de enterar que estan hechos el uno para el otro. Dios mío! que difícil es parar el reloj, y dar marcha atrás, aun a sabiendas que están ante el amor de su vida. Sería demasiado cruel, para un marido que se clasifica en los “buenos”, y para los hijos ya adolescentes, nunca entenderían la actitud de su madre… A punto de abandonar todo por el gran amor nuevo, pero real e intenso. Una fuerza interior hace que en el último momento, la mujer dé marcha atrás y siga sentada, llorando en el coche de su marido, y éste ni siquiera sepa distinguir qué son lágrimas, y que es la lluvia de aquella, tarde…
Ésta película , ha sido real, ha sido auténtica en mi vida, pero la impotencia y la rabia de conformarnos con lo de siempre, una vida apagada y sin ninguna espectativa hizo que me revolviera, como el último impulso que dá una fiera antes de morir, herida por la pasión encontrada.
Dí la vuelta al final de la película, sabiendo lo que nos jugabamos y pensando que para bien o para mal, habíamos encontrado lo soñado, y no estabamos dispuestos a renunciar esa oportunidad.

Unas vidas rodadas, encuentran la ilusión y jamás miraremos atrás. Una vez más y haciendo honor al título del blog: “El desafío de correr riesgos, conduce a la felicidad”.

Logos, números y símbolos

Desde que nacemos, estamos sometidos a números, logotipos comerciales y no nos han dado a elegir, simplemente están ahí preparados para un orden, tu orden en la vida. Números de teléfono, de visita, el carnet de identidad, la tarjeta de crédito, el número de distinción de una agrupación, número de expediente, ect.
El hombre, necesita de unos símbolos para identificarse, de un país, de una región de un equipo de fútbol, e incluso de su religión. Figuras con imágenes humanas que representan a Dios, o a quien sea.
Número de taxi (jajaja), y de zapato. Número o tallas, o tamaños, de una marca comercial determinada (símbolo de calidad, a veces claro).
Todo son números en el banco , en la hipoteca, y tambien de colores, aunque si de números hablamos mejor que no sean rojos…
En una ciudad, todo el mundo sabe, a quien pertenece el número 091, o 112, por ejemplo.
Éstos son los límites de nuestra “Libertad”, limitada, aunque sea necesario, vital un orden, a veces somos incapaces de comprender porqué un mes tiene 28 días y otro 31, si vamos a pagar lo mismo.
Es el ser humano, es la experiencia del tiempo lo que nos pone un orden, empezamos en la muñequita de un bebé, y terminamos contando los días para cualquier cosa.
No quiero, ni pensar en los Códigos de acceso y claves diversas para acceder a… un número, o un símbolo que nos facilite un poco la vida…
Y la clave o código de el amor, como se clasifica?
A mí, a éste loco que escribe, me encanta el mundo abstracto, que es lo más próximo a mi cabeza, a soñar, a oler naturaleza y a describir colores y emociones.

Derecho a ser niño

Es posible, que su capacidad intelectual, sea elevada. Puede ser que todavía sus órganos vitales para la vida, estén en perfecto estado, pero las circunstancias hacen que esté allí en ése lugar, donde no existe ninguna aspiración a nada.
Nadie le dará un futuro en la enseñanza, porque a nadie le interesa, sólamente el azar, será lo que verdaderamente le toque vivir, pero un azar sin ningun posibilidad positiva.
Lo que es ciertamente admirable, es que en la más absoluta miseria, en la crudeza y en el desconocimiento de esas pobres criaturas, despunta su sonrisa de forma natural… es impresionante.
Aquí, en el mundo occidental, nos preocupamos de pequeñeces, y de cosas que carecen de importancia el 99% de las veces. Somos infelices a nuestra escala, y felices a nuestra manera. Medimos con dinero el interés de las personas, los valores se están perdiendo, los valores humanos, claro. No conocemos la verdadera miseria de el hambre y la sed.
Nos encandilamos con lo llamativo, sin preocuparnos lo verdaderamente útil.
No somos malos, no. Las personas en su inmensa mayoría somos buenas en nuestro sano juicio. Yo pienso que lo que hay es mucho loco suelto. Como decía,no somos malos, somos egoistas e ignorantes. Pensamos que la vida es una carrera, y que alguien siempre sale perdiendo y dolido.
La vida no es una carrera, la vida es una lucha y debe ser hacia el bien.
Pero, los niños, las personas que no tienen ninguna opción de progreso, esos sí que tienen un auténtico caos en su paso por la corta y penosa vida.
No compréis productos dudosos de mano de obra infantil. Los niños tienen que ser niños y no esclavos.

FANTASÍA Y SUEÑOS EN BLOGGER-TAXI

No temáis si es fantasía, lo importante es soñar; soñar para seguir viviendo, y para tener fantasía, imaginación; imaginación que es el arte de volar despierto; despierto y conduciendo. No importa si todo sucedió o fué ficticio, si al final hemos volado juntos en nuestras movidas, en nuestra lucha. Unas veces con senegaleses, otras veces buscando lunares debajo de la ropa, pero de cualquier modo, seguimos observando, seguimos improvisando a los terrestres, desde la Luna, o desde Marte. Detrás de su parabrisas, sin saber si se está libre u ocupado.

Lo importante es que ahí estamos. ¿Cómo demonios me voy a molestar, por debatir la opinión de tus sueños, con los míos? Nunca.

Mientras exista la fantasía, existirá la ilusión. Y el motor de nuestra vida, es el saberse vivo.

 

Autocontrol

Ayer por la mañana, en el taller de la cooperativa de taxis, mientras le cambiaban las pastillas traseras al taxi, me quede observando un hecho: LA SANTA PACIENCIA del mecánico Miguel; el mecánico de los taxistas.

Cuando abría la caja de las dichosas pastillas, vino un compañero, jadeante y sudoroso , y llamando la atención de Miguel, le dijo: ¿ Te acuerdas de aquello que hacía ruido ? pues tú no tuviste la culpa ¿sabes? era de un rodamiento…_Ahhhhhhhhhh, dijo Miguel, mejor así.

Ya con el taxi, elevado y con mitad del asunto desmontado, sonó el teléfono portátil de Miguel…

-Sí? Ah vale, venga pues por la tarde mejor, vale. Adios.

Ya a punto de colocar la última pieza, del Citröen, un compañero trabajador de Miguel, le comentó que echara un vistazo a no sé que…

Más tarde, viendo que no dejaba de observarle yo me dijo: ¿Que tal el fin de semana, habeis trabajado con ésto de la expo o qué? Yo le dije: Bueno, pues parece que bien… Esto…. Miguel, ¿Cómo demonio haces para no saltar los nervios con tanto estres de estresados sudorosos, con prisas y con historietas?. Me dijo: mira tú te ha dado cuenta porque estabas aquí a mi lado, pero normalmente no o dais ni cuenta de las prisas que llevais TODOS. Mi secreto es estallar lo menos posible… pero a veces SALTO. Lo consigo, haciendo caso omiso , por mi propio bien.

Todo un genio, Miguel, si señor. Admirable su santa paciencia, y sus modales.

Nos quejamos a menudo los taxistas de los nervios y el stress, pero a veces el relax de bajar una ventana y respirar una suave brisa, cuando anochece, concentrándose en uno mismo, parece que se nos olvida.

Hay personas,como Miguel que están soportando trabajo físico, mental, y encima aguantando a los demás, bastante rato. Y con buena cara.